jueves, 28 de noviembre de 2013

UNA LECTURA RECOMENDADA...

SER HUMANO NO NACE VIOLENTO, APRENDE

La violencia cercena anualmente la vida de millones de personas en todo el mundo y daña la de muchos millones más. No conoce fronteras geográficas, raciales, de edad ni de ingresos. Golpea a niños, jóvenes, mujeres y ancianos. Llega a los hogares, las escuelas y los lugares de trabajo. Los hombres y las mujeres de todas partes tienen el derecho de vivir su vida y criar a sus hijos sin miedo a la violencia. Tenemos que ayudarles a gozar de ese derecho, dejando bien claro que la violencia puede prevenirse, y aunando esfuerzos para determinar sus causas subyacentes y hacerles frente.

Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, Premio Nobel de la Paz en 2001

En relación al tema a tratarse,  es importante conocer el aporte que hace la Psicología con las teorías del aprendizaje,  señalando  que la conducta humana es el resultado de un proceso de acondicionamiento por reforzamiento o imitación. Ello nos lleva a la observación de que las personas pueden adquirir estilos agresivos de conducta, por experiencia directa o al imitar los modelos sociales agresivos.

Lo que confirma este concepto es que a través de la cultura se le ha transmitido al hombre, que es  quién manda y el que decide usando la violencia física, psicológica y/o sexual,  reforzando  este tipo de creencias y de esta manera mantienen una actitud negativa y discriminatoria hacia las mujeres.

Las causas de tal situación de discriminación la encontramos en la construcción social del género que asigna a los hombres y a las mujeres, determinados roles, es decir, comportamientos de “cómo debe ser un hombre” y  “como debe ser una mujer”, en base a estereotipos o ideas preconcebidas de cómo debe ser uno y otra.

Como quedo indicado, el género es una construcción social que se ha venido conformando históricamente, aunque tiene variantes según las sociedades, existen elementos comunes a lo largo del tiempo y de los lugares, tal es el caso de asignar a las mujeres el espacio doméstico, el cuidado de los hijos/as, la tarea reproductora y el trabajo doméstico, mientras que a los hombres se les asigna el espacio público y las tareas productivas, es decir los trabajos remunerados. Otro elemento común es la violencia contra las mujeres, que no se visibilizaba como una agresión.
Esta diferencia del género se ha mantenido y se refuerza a través de instituciones sociales que contribuyen al mantenimiento del sistema de poder que es de tipo patriarcal, existente en prácticamente todas las sociedades del mundo. El género se aprende en un proceso de socialización a través de Instituciones, las principales son:

LA FAMILIA, reproduce el sistema sexo-género desde el nacimiento de niños y niñas, en todos los aspectos tales como la vestimenta, los juegos, los juguetes, reglas familiares, y el trato de los adultos hacia el niño ó la niña, etc.

LA INSTITUCION EDUCATIVA, el sistema educativo es un espacio de enseñanza no solo formal, sino también donde se estructura y elabora sus contenidos en base a la cultura, sobre la cual, también influye.

LA RELIGION, que tradicionalmente ha incidido en el comportamiento de las mujeres, especialmente en el campo del cuerpo y de su sexualidad, estableciendo normas y un deber ser preestablecido en normas religiosas y moralistas.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, que reproducen el sistema a través de la publicidad, las novelas y programas en general, en los cuales se refuerza el deber ser tanto para hombres como para mujeres.

LA LEY, es otra de las formas en que la cultura reproduce y mantiene el sistema de género al haber incorporado en el Código penal por ejemplo, las concepciones de “mujer honesta”, “pudor”, que lo que protegen es “las buenas costumbres”,  “la honestidad” o “la virginidad”, etc

Esta vinculación entre el sexo (con el cual se nace), con el género (estereotipo creado en una sociedad), es lo que conocemos como el sistema sexo-género, esto es, cuando a partir de un hecho natural ó biológico, se construye una determinada forma de comportamiento diferenciado para hombres y para mujeres conformándose identidades masculinas y femeninas, las cuales son estereotipos de lo que es un hombre y una mujer.  Así el estereotipo masculino es ser fuerte, varonil, proveedor, conquistador, inteligente, infiel, polígamo, agresivo, dominante, productor, etc. Mientras que el estereotipo femenino es ser débil, delicada, tierna, fiel, monógama, sensible (llorona), dejarse conquistar, reproductora.

En el centro de esta situación se encuentra el poder, que es causa y fin del sistema. Mientras no exista equidad en el trato e igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, persistirá la inequidad de género,  la discriminación y violencia contra la mujer.

El hombre “normal” que arremete sabe que hace un daño a su víctima y por esto, trata de disculparse mediante el remordimiento o la autocritica. De hecho, la estrategia del arrepentimiento, la utilizan para captarse de benevolencia ante el juicio social que esto conlleva y así reducir los posibles riesgos de ser castigado. Otras veces, emplean la auto justificación a través de la racionalización, criticando así la “maldad” de su víctima haciendo de esta manera comprensible su actitud agresiva contra ella.

El hombre violento no es exclusivo de una determinada clase social, puede existir en cualquier ciudad y lugar. Aunque no es posible generalizar sobre las características personales de aquellos que provocan este tipo de actuaciones, distintos estudios sobre los agresores en la violencia de género demuestran que existen ciertas peculiaridades, vivencias y situaciones específicas comunes a la mayoría de ellos. Un gran porcentaje de maltratadores han sido víctimas o testigos de malos tratos, adoptando este comportamiento como una forma normal de relacionarse. Lo han experimentado como sistema de poder, aprendiendo que ejerciéndolo en el hogar, obtienen la máxima autoridad y consiguen lo que quieren. El hombre violento es el resultado de un sistema social que ofrece los ingredientes para alimentar esta forma de actuar. Aspira a ejercer un poder y control absolutos sobre su pareja en lo que hace y en sus pensamientos y sentimientos más íntimos. Consideran a su pareja como una posesión que tienen derecho a controlar en todos los aspectos de su vida.

Los hombres maltratadores suelen tener una imagen muy negativa de sí mismos, provocando esto una baja autoestima, sintiéndose por esto fracasados como persona, y consecuentemente, actuando de forma amenazante y omnipotente y reforzándose así con cada acto de violencia.
Suelen ser patológicamente celosos, queriendo ser los primeros y últimos, y por tanto únicos en la atención de su mujer. Así una parte muy importante en la iniciación de los actos de violencia suele ser la percepción errónea que tienen de que su pareja, lo pueda abandonar, sin tener en cuenta de que ellas pueden tener distintos tipos de relaciones con otras personas (de amistad, de familia…..) Desconfía así de todo lo que hace, sintiendo celos de estas personas, porque le pueden quitar el afecto de su esposa, y él la quiere solo para él y dentro de su casa.

En el 2011, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del Ecuador, realizó la primera encuesta sobre la violencia de género, (siendo nuestro país el primero en Latinoamérica y el segundo en América).

Los resultados son  alarmantes, de cada 10 mujeres, 6 son o han sido maltratadas en algún momento de su vida.

También confirma que la violencia contra la mujer no discrimina nivel socio económico, etnia, ni preparación académica. Las cifras presentan, que  un alto porcentaje de mujeres violentadas son profesionales. 
En Guayaquil, para el año 2012  las Comisarías de la Mujer y la Familia (4 Comisarías), receptaron un total de 17000 denuncias.

ENFOQUE DE GÉNERO
Más que un concepto teórico, el enfoque de género se constituye en una herramienta que podemos utilizar para el análisis, la reflexión, la crítica y el cambio, de todas aquellas relaciones hombre, mujer en todas las áreas como la doméstica, la laboral, la política, la constitución, etc, donde se puede observar la inequidad de género, la violencia naturalizada, histórica y silenciosa, que violenta los bienes jurídicos fundamentales, los derechos humanos de la mujer, quienes hemos presentado 100 años de resistencia, de lucha, para conquistar cada uno de los espacios donde hoy estamos.

FEMICIDIO EN EL ECUADOR
El Femicidio, es la expresión de la violencia extrema de género, es el asesinato de mujeres, por hombres motivados por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia la mujer (en una gran cantidad de casos, el crimen ha sido planificado y se lo comete con crueldad y ensañamiento).

En Ecuador, en el año 2010, la  Costarricense Ana Carcedo realizó una investigación sobre Femicidio en cuatro ciudades, Guayaquil, Portoviejo, Esmeraldas, Cuenca, en el trienio del 2005 al 2007, siendo su fuente los principales periódicos de estas localidades. El trabajo concluye que la mayoría de los Homicidios de Mujeres son Femicidios, que son las parejas y las ex parejas, los femicidas más frecuentes, las armas más utilizadas las armas blancas y armas de fuego.  El trabajo realiza la observación de que no existe un sistema centralizado de información que rinda cuenta con certeza de los homicidios ocurridos cada año, con el nivel de detalle requerido para determinar si son o no femicidios, también concluye “que los medios de comunicación que generalmente tratan de forma sensacionalista los femicidios, calificándolos de crímenes pasionales, presentan una paradoja, por un lado ayudan a visibilizar la problemática pero también incitan a reproducirla”.

Así como en el año 1994, la Fundación María Guare desarrolló la propuesta y gestionó la implementación de las Comisarias de la Mujer y la Familia, y logro que el Ministerio de Gobierno mediante Decreto Ministerial No 3548,  cree las Comisarías en todo el país, siendo la de Guayaquil la primera en funcionar, En la actualidad las Instituciones vinculadas a la atención y prevención de la violencia contra la mujer, el Movimiento de Mujeres del Ecuador, el Comité de Transición hacia el Consejo de la Mujer y la igualdad de Género (antes CONAMU), tienen presentada ante la Asamblea Nacional del Ecuador, la propuesta de que se tipifique como delito EL FEMICIDIO, en el Código Penal Integral, con el fin de caracterizar que el asesinato de mujeres, no es un crimen pasional, sino un crimen con agravantes. Consiguiendo de esta manera que se visibilice esta problemática social, reduciendo la impunidad imperante, se generen protocolos y  rutas para la prevención, atención, sanción y tratamiento para la violencia contra las mujeres.

CONCLUSION
Consideramos que a pesar de que la Constitución actual establece normas y políticas basadas en el buen vivir, así mismo existe el Plan Nacional de Erradicación de la Violencia de Género, la Ley contra la violencia a la Mujer y la Familia, y  tenemos las estadísticas del primer censo en el Ecuador sobre violencia de Género,  él que nos señala el alto índice  de violencia que vive la mujer en nuestro país,  es necesario que a nivel de gobierno se dicten políticas públicas que tengan suficiente presupuesto,  para modificar los padrones  socioculturales de conducta de los hombres, contrarrestar prejuicios y costumbres y todo tipo de prácticas que se basen en la inferioridad del sexo.
Fuentes
*Informe Femicidio en el Ecuador por Carcedo Ana 2010
*La figura del agresor en la violencia de género: López García Elena
*Estadísticas Censo Inec 2011

Beatriz Bordes Noriega
Abogada
Especialista en Derechos Humanos
Mediadora de la Cámara de Comercio
Mediadora del centro de la Fundación María Guare
Ex gerente de Hagesa
Comisaria de la Mujer y la familia 1998 – 2001
Presidenta Fundación María Guare 1995 a la fecha
Coordinadora de proyectos de atención a la mujer y la familia (Mies-María Guare, Infa-María Guare, M.I.Municipalidad de Guayaquil-María Guare)
Coordinadora del Movimiento de Mujeres del Guayas
Coordinadora Mesa de Género del municipio de Guayaquil

martes, 26 de noviembre de 2013

CONCENTRACIÓN 17H00 REDVIF POR LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Concentración VIF 25 de NoviembreCon la presencia de las distintas ONG´s, personas de distintos grupos no pertenecientes a la REDVIF e incluso madres de mujeres victimas de violencia se realizó la concentración en la Plaza San Francisco... muchas gracias a TODOS  y cada uno quienes lo hicieron posible...


Representación de Victimas de VIF
Lcda. Lourdes Euvin representando a una mujer victima de violencia

Representación de Mujeres Victimas de VIF



Personal de Maria Guare

lunes, 25 de noviembre de 2013

MARIA GUARE PRESENTE.... 25 DE NOVIEMBRE


Hoy por la mañana las compañeras de la Fundación Maria Guare realizaron su concentración en la Plaza

San Francisco...
EXCELENTE LABOR... compañeras..!!!





HOY TODOS JUNTOS...

  • Hoy todas y todos #Rts  
  • concentradas plaza San Francisco 17h00 vestidas de negro.A ponerle punto final a la violencia contra la mujer.

25 DE NOVIEMBRE... ALGO DE HISTORIA

El 25 de noviembre fué declarado día Internacional contra la Violencia hacia la mujer en el Ier Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe celebrado en Bogotá (Colombia) en julio de 1981.

En este encuentro las mujeres denunciaron la violencia de género a nivel doméstico y la violación y el acoso sexual a nivel de estados incluyendo la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas.

Se eligió el 25 de noviembre para conmemorar el violento asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y Maria Teresa), tres activistas políticas asesinadas el 25 de noviembre de 1960 en manos por la policía secreta del dictador Rafael Trujillo en la República Dominicana.


Sus cadáveres destrozados aparecieron en el fondo de un precipio. Para el movimiento popular y feminista de República Dominicana históricamente estas mujeres han simbolizado la lucha y la resistencia.

25 DE NOVIEMBRE DIA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER...

«Acojo con beneplácito el coro de voces que piden que se ponga fin a la violencia que afecta a alrededor de una de cada tres mujeres a lo largo de su vida. Aplaudo a los dirigentes que están ayudando a promulgar leyes y a hacerlas cumplir, y a cambiar mentalidades. Rindo homenaje, además, a todos los héroes en el mundo que ayudan a las víctimas a sanar y a convertirse en agentes de cambio.»
Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon
en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer